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La estrategia de un candidato sin sustancia: el caso Palin

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Por Uriel Gordon  @urielo

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Los focos rojos se prenden en el equipo de campaña del entonces candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos y todavía senador por el estado de Arizona, John McCain: Sarah Palin, su compañera de fórmula, tropieza en la primera entrevista televisiva que brinda como candidata a la Vicepresidencia. 

Charlie Gibson, comentarista de ABC News, le pide a la gobernadora de Alaska que hable sobre su experiencia internacional; ella habla de la importancia que tiene la cercanía geográfica con Alaska. Gibson le pregunta cómo es que esa cercanía le ha ayudado a entender la política exterior del máximo rival de Estados Unidos en la Guerra Fría.

“Son nuestros vecinos y, en realidad, tú puedes ver a Rusia desde la tierra de Alaska”, contesta Palin el 11 de septiembre de 2008.

Dos semanas después, sale al aire otra entrevista en la que Palin vuelve a tropezar. La periodista de CBS News, KatieCouric, le pregunta específicamente cuáles son las revistas y periódicos que lee para mantenerse informada sobre la situación internacional.

La gobernadora de Alaska responde: “Todos. Cualquiera de ellos que han estado enfrente de mí a lo largo de estos años”.

De acuerdo con la película Game Change, basada en el libro que lleva el mismo nombre de los analistas políticos John Heilemann y Mark Halperin, el equipo de campaña de McCain se encontraba sumamente preocupado por la falta de sustancia que mostraba la candidata a la Vicepresidencia.

A pocos días del debate vicepresidencial entre Palin y el candidato demócrata Joe Biden, Sarah Palin, caracterizada por Juliane Moore, está sentada con la cabeza agachada. Sus asesores desesperadamente tratan de enseñarle “de jalón” todo sobre historia, economía y política exterior. Ella toma notas, pero le cuesta trabajo asimilar el bombardeo de información.

Al estratega de campaña de McCain, Steve Schmidt, interpretado por Woody Harrelson, se le ocurre una idea para remediar la situación.

“Todo lo que necesitamos hacer es dejar que la mejor actriz en la política estadounidense (Palin) memorice 45 minutos de respuestas valiosas, entonces, ¿por qué perdemos cinco días tratando de que ella entienda lo que esta mierda significa?”, le dice a uno de sus asesores a las 4:30 de la mañana.

Horas después, Schmidt se le acerca a Palin y le pide que memorice 25 respuestas y cuatro líneas de ataque. Palin lo voltea a ver y contesta: “¡Sí, puedo hacer eso!”.

Palin y Biden debatieron el 2 de octubre de 2008. La revista The Economist planteó que la candidata republicana a la Vicepresidencia tuvo una actuación mediocre, pero adecuada: “Frenó la hemorragia”, indicó el semanario.

“Las buenas noticias para la campaña de McCain es que la señora Palin se mostró confiada y asertiva, y no cometió grandes errores. Las malas noticias son que una mediocre actuación cuenta como buenas noticias”, aseveró la revista británica el 3 de octubre de 2008.

“Parecía que memorizó algunos puntos y que estaba determinada a no desviarse de ellos”, señaló The Economist.

Para otros periodistas como David Brooks, del New York Times, la actuación de Palin fue inteligente.

“La carrera (presidencial) no se ha transformado, pero pocos podrían esperar una actuación tan vibrante y tácitamente inteligente como la que Sarah Palin brindó el jueves por la noche”, escribió el mismo 3 de octubre.

Sin embargo, los medios estadounidenses coincidieron en que el candidato demócrata, Joe Biden, fue el ganador del debate, en el que se discutieron temas como la regularización de los mercados financieros y la salida de las tropas estadounidenses en Irak, informó el periódico El País el 3 de octubre.

La elección presidencial del 4 de noviembre de 2008 la ganó Barack Obama con 365 votos electorales frente a los 173 que consiguió McCain. Joe Biden se convirtió en el vicepresidente de Estados Unidos.

Steve Schmidt, el exestratega de campaña de McCain, que asegura que la película Game Change “es muy precisa”, compartió recientemente un temor que quizá inquietó a los electores en 2008.

“Creo que la noción de Sarah Palin siendo la presidenta de Estados Unidos es algo que me da miedo, francamente”, dijo el 12 de marzo en el programa televiso de MSNBC, "Morning Joe".

Palin, dice Schmidt, no era una persona que estuviera preparada para tomar las riendas del país, en el caso hipotético de que McCain hubiera sido presidente y hubiera muerto. Schmidt debió haberlo pensado antes: fue uno de los responsables de escogerla como compañera de fórmula del senador de Arizona.

No obstante, Schmidt argumenta que McCain no perdió la Presidencia por Palin.

“John McCain perdió la elección porque la economía global implosionó a mediados de septiembre, y ellos (el equipo de Obama) gastaron 250 millones más que nosotros”, sentenció.


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Este debate ha sido un caso de estudio para los politólogos porque es paradigmático de la influencia de la imagen en la opinión pública
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