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Nixon vs Kennedy: el primer debate televisado de la historia

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Por Uriel Gordon  @urielo_

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Faltan pocos días para que el Partido Demócrata anuncie la candidatura del senador John F. Kennedy a la Presidencia de Estados Unidos.

En Madison Avenue, en la Ciudad de Nueva York, los publicistas de la agencia Sterling & Cooper se reúnen para conversar sobre el rival que va enfrentar el vicepresidente, Richard Nixon, en las elecciones del 8 de noviembre de 1960.

Los socios de esta firma lo subestiman por completo: “Es inexperto, un chico que sólo sabe vacacionar”, dice Roger Sterling. “Ni siquiera usa sombrero”, señala Bert Cooper.

“¿Saben quien más no usa sombrero? –interrumpe el joven Pete Campbell– “Elvis. A eso nos enfrentamos”.

A pesar de que apoya al Partido Republicano, considera que Kennedy es un “rockstar” en potencia.

El senador demócrata sólo era cuatro años menor que su contrincante, pero proyectaba una apariencia más juvenil. Kennedy tenía 43 años y Nixon 47.

Esta escena sucede en la serie de televisión Mad Men y advierte que la imagen de Kennedy, por el momento no tan conocida, se convertiría en un factor que probablemente ayudaría a determinar el resultado de la elección.

El 26 de septiembre de 1960 se transmitió por primera vez en la historia un debate televisado entre los candidatos a la Presidencia de Estados Unidos, organizado por las cadenas CBS, ABC y NBC.

Este debate ha sido un caso de estudio para los estudiosos de la Ciencia Política en todo el mundo porque es paradigmático de la influencia de la imagen en la opinión pública y la decisión de los votantes.

Quienes siguieron el debate por radio sintieron a Nixon confiado y contundente, pero quienes lo vieron por TV reconocieron el éxito de la estrategia de imagen y el mensaje del joven Kennedy, asegura Allan Bonner, autor del libro "Political Conventions".

A partir del debate, Kennedy se convirtió en estrella, según la revista Time, y a la postre en el presidente más joven de los Estados Unidos.

La importancia que se le dio al debate televisado, que fue visto por aproximadamente 74 millones de personas, aceleró la adopción del ejercicio democrático en otros países, incluyendo México y Latinoamérica.

Poco a poco, los debates político-electorales transmitidos por televisión se convirtieron en un ejercicio característico de la comunicación política occidental.

En el debate de Nixon y Kennedy, que sucedió en el contexto de la Guerra Fría, los candidatos centraron sus argumentos en exhibir quién y qué partido le ofrecería al país los mejores medios para estimular el crecimiento de Estados Unidos.

Nixon recalcó su experiencia en el gobierno; estaba a punto de acabar su segundo mandato como vicepresidente de Estados Unidos, bajo las órdenes de Dwight D. Eisenhower. Kennedy, por su parte, defendió sus 14 años de trayectoria en el Congreso.

En sustancia, ambos estuvieron parejos, plantea el Museo de Transmisión y Comunicación de Chicago. Entonces, ¿por qué uno ganó en la televisión y el otro en la radio?

Un mes antes del debate, Nixon se lastimó la rodilla y pasó dos semanas en el hospital. Para el primer debate, pesaba 9 kilos menos; se veía pálido; se rehusó a maquillarse para taparse su barba no bien rasurada, y transpiró durante la confrontación que se transmitió en blanco y negro.

Kennedy, en contraste, pasó los primeros días de septiembre haciendo campaña en California; se veía descansado y bronceado. “Nunca lo había visto tan en forma”, escribió Nixon.

El estudioso de los medios de comunicación Marshall McLuhan decía que “el medio es el mensaje”. 

La apariencia de Kennedy le ayudó a desenvolverse en el lenguaje de la televisión, en el lenguaje de las imágenes.

Para Larry Sabato, analista de la Universidad de Virginia, el debate Nixon-Kennedy simplemente transformó la relación entre la gente y los políticos.

“Antes de los debates televisivos, muchos de los estadounidenses no veían a sus candidatos, leían de ellos, veían fotos de ellos. Esto permitió que el publicó juzgara a los candidatos de una forma completamente distinta”, dijo a la revista Time.

La elección presidencial de 1960  fue cerrada: Kennedy obtuvo el 49.72% del voto popular y 56.4% del voto electoral, mientras que Nixon se quedó con el 49.55% del voto popular y 40.8% del voto electoral.

No se conoce el verdadero peso que tuvo el debate televisado en los resultados de los comicios, pero para Kennedy no quedó duda que fue grande.

“Fue la televisión mucho más que otra cosa, la que cambió la corriente”, dijo el 12 de noviembre, 4 días después de la elección.


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