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El debate de Yosoy132 permitió un diálogo más directo

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Por Diego Ángeles Sistac  @ADNPolitico
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El debate presidencial Yosoy132, realizado este martes, es el primer evento en su tipo.

Organizado por estudiantes del mismo movimiento, el lance concentra a tres de los cuatro candidatos con aspiraciones presidenciales y permite un diálogo más directo entre estudiantes y políticos. Un debate que el IFE no convocó y al cual solamente el Consejero Electoral Alfredo Figueroa acudió.

El debate Yosoy132 es uno de los tres logros (los otros dos: el aumento de tiempo para el registro de observadores electorales y la apertura en medios del segundo debate presidencial) que hasta ahora ha concretado el movimiento estudiantil que nació el 11 de mayo pasado en la Universidad Iberoamericana.

Un movimiento al que, según una reciente encuesta publicada por agencia Demotecnia asegura, la mitad de los mexicanos se sumarían si pudieran.

Al igual que el movimiento Yosoy132, el debate que este movimiento ha organizado se ha visto entorpecido por las acusaciones de una izquierda entrometida en la estructura estudiantil.

Imputación que le costó al evento la ausencia del puntero de todas las encuestas electorales: Enrique Peña Nieto, quien en un desplegado oficial declinó su invitación mencionando que el programa tiene una postura claramente opuesta a su proyecto político y que, por lo mismo, es incapaz de mantener una postura de neutralidad. Actitud que fue constantemente criticada durante todo el debate a través de la red social Twitter.

Una encuesta publicada por el periódico Reforma (al 19 de junio del 2012) menciona que las personas que opinan desfavorablemente sobre el movimiento Yosoy132, tienen una postura claramente a favor del candidato del PRI, mientras que la gente que apoya a dicho movimiento prefiere a Andrés Manuel López Obrador.

De manera paralela, recientemente han existido muchos cuestionamientos sobre la supuesta afiliación política del movimiento, que se ha visto reforzados por videos en Youtube que muestran al integrante de Yosoy132, Saúl Alvídrez, como beneficiario del PRD.

La ausencia del candidato del PRI generó su propio subtema dentro del evento realizado por Yosoy132. Antes del inicio de cada bloque del debate los moderadores correspondientes mencionaban la ausencia de Enrique Peña Nieto. Josefina Vásquez Mota llegó a tomar una fotografía del lugar vacio que Yosoy132 le había asignado al priista. Sobre las mismas líneas, el vocero de Yosoy132 del ITAM, Luis Bustamante, explicó que la ausencia del candidato del PRI es sencilla: “Peña Nieto no cree en los jóvenes.”

EL FORMATO DE LOS TRES DEBATES

El primer debate presidencial del 2012, llevado a cabo el pasado 6 de mayo, contaba con un estricto formato de replicas y contrarréplicas, otorgando a los candidatos entre uno y dos minutos para responder a sus adversarios y establecer un nuevo diálogo.

La estructura del primer debate obstaculizó la fluidez de las ideas y dejó pensamientos sin puntos finales; como las múltiples quejas del candidato del PRI acerca de los tiempos establecidos o el corte de cámara de las intervenciones de Andrés Manuel López Obrador.

La lista cronológica en la que los representantes de cada partido tenían la palabra dejaba discusiones abiertas o en manos de un candidato al que no le correspondía responder, cuestión que era notoria cuando el candidato del PRD buscaba una réplica inmediata de Peña Nieto pero que, por formato, debía esperar “tres turnos”.

Los organizadores del segundo debate presidencial, celebrado el pasado 10 de junio, tomaron nota de la intermitencia del primer evento e intentaron recatar el intercambio dialectico con un formato más liberal, pero más complejo.

Esta vez los candidatos contaban con un tiempo aproximado de ocho minutos para repartirlo libremente entre sus intervenciones, de igual manera, los aspirantes a la presidencia pedían la palabra al moderador Javier Solórzano, quien intentaba dar seguimiento a las réplicas y contrarréplicas.

Pese a que la dificultad del formato hizo titubear al propio Solórzano y a los candidatos Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri, al final el debate fue mucho más dinámico y los participantes se notaban más relajados al participar. 

El segundo debate también solucionó los problemas que los candidatos tenían para mostrar imágenes y documentos, evitando los momentos incómodos del primer encuentro, en la cual el candidato de izquierda mostró un documento al revés y cuando, también, su homólogo del PRI no encuadró correctamente una de sus imágenes.

El debate Yosoy132  contó con un formato distinto, tres bloques y tres moderadores:

El primer bloque del debate, dirigido por el periodista Genaro Lozano, consistió en preguntas correspondientes a temas como economía y seguridad, que realizaban estudiantes universitarios a los candidatos.

Cada aspirante se enrolaba en un diálogo de réplica y contrarréplica con los estudiantes vía internet. No obstante, el tiempo de la contrarréplica por parte de los presidenciables era de escasos 30 segundos, espacio que limitaría las respuestas de todos los candidatos. Si bien el formato era inflexible, fue la primera vez en que estudiantes universitarios preguntaban directamente a los candidatos, lo que tornaba el debate en una pequeña plática entre ciudadanos y políticos.

Las preguntas solían tener un carácter más incisivo que en los anteriores debates, ya que éstas obligaban a los candidatos a responder con mayor franqueza, y la réplica permitía a los estudiantes poner acento en las debilidades de las respuestas.

Durante el segundo segmento, conducido por el académico Ricardo Munguía, el formato del debate adquirió las pautas del segundo debate: un espacio de cinco minutos para cada candidato por tema. Estructura que permitía un mejor intercambio de ideas.  Entre los temas que se tocaron durante el segundo bloque estuvieron: democratización de los medios y regulación de monopolios.

La ausencia de un límite máximo por intervención perjudicó constantemente al aspirante del PRD, Andrés Manuel López Obrador, que se quedaba sin tiempo después de su segunda intervención, lo que daba pie a conversaciones privadas entre la candidata del PAN y Gabriel Quadri.

La misma deficiencia en la administración del tiempo, por parte de López Obrador, le costaría recibir un ataque directo por parte de Vásquez Mota, una pedrada a la que no podría contestar.

Finalmente, el último bloque, dirigido por el estudiante Carlos Brito, constaba de preguntas obtenidas a través de google moderator, un programa que ayudaba al moderador a seleccionar seis preguntas que se le realizaron a los candidatos. Sin embargo, fueron otra vez los escasos 30 segundos de réplica los que se robaron el análisis en las redes sociales: muy poco tiempo.

El debate, pese a su rígido formato tuvo éxito, al colocar a los candidatos a la presidencia en un evento dirigido -y con intervenciones- por estudiantes. De igual forma, el profesor del ITAM Eric Magar Meurs, uno de los académicos que contribuyó a la reforma de los debates electorales del presente año, opinó vía Twitter: “Con todas sus flaquezas, éste ha sido el mejor debate presidencial de la historia del país.”

LOS RESULTADOS ELECTORALES

Al día de hoy ninguno de los dos debates organizados por el IFE ha tenido gran repercusión en las opiniones electorales. Si acaso los candidatos ganadores de dichos eventos han visto mejoras entrecortadas y exiguas en las encuestas más populares del país.

Pasado el primer debate, el ganador –así declarado por la mayoría de los medios-, Quadri, obtuvo su mejor lugar en las encuestas (ganando entre 2 y 5 puntos porcentuales dependiendo de la casa encuestadora). En el segundo debate, suceso que dejó un resultado más parejo, los candidatos se mantuvieron constantes, con una casi imperceptible mejora en la posición de Josefina Vásquez Mota.

Las consecuencias electorales del debate Yosoy132 y del movimiento del mismo nombre, es probable que tampoco sean notorias. La politóloga Denise Dresser mencionó a finales de mayo pasado que “las manifestaciones de jóvenes que se han registrado como el movimiento, "yo soy 132" difícilmente podrán contrarrestar la fuerza del PRI, y su candidato Enrique Peña Nieto, principalmente porque queda poco tiempo para la elección, y el Revolucionario Institucional es el partido que tiene más hambre de ganar en esta elección, más que ningún otro partido”, por lo que es coherente esperar la misma tendencia tras el debate.

La propia transmisión del debate, a través de medios no tradicionales (i.e. Youtube y televisión por internet) y los problemas de streaming que se suscitaron durante todo el evento redujeron la cantidad de gente que pudo observar el debate.

Sin embargo, las metas electorales del debate construido por Yosoy132 tienen otras directrices, como “orientar a los indecisos” –en palabras de Luis Bustamante, o, de manera más trascendental, “demostrar que la democracia puede ser dinámica, con lugar para el debate” como mencionó Andrés Torres Checa, otro vocero de Yosoy132 ITAM.

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