MegaMarcha

'Tú me llamarás pejezombie, pero nunca vendepatrias'

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Por Imelda García  @ImeGarcia

Mariana Rodríguez tomó muy temprano el camión de Puebla a la Ciudad de México. Cargada con una cartulina y plumones, arribó a la Terminal de Autobuses de Oriente, hasta donde Miguel Fuentes, su hijo, llegó a esperarla.

Juntos abordaron el metro en San Lázaro, y se dirigieron a la estación Sevilla; desde ahí caminaron hasta el Ángel de la Independencia, donde se reunían ya los manifestantes, a quienes algunos tildan de "pejezombies", por su simpatía con el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador.

Miguel es estudiante de Economía en la UNAM y se considera parte del movimiento #YoSoy132. Su madre, Mariana, trabaja como secretaria en una central ganadera del estado de Puebla.

"Yo no apoyaba a ningún político, pero mi hijo me estuvo explicando que era importante venir, que toda la elección estaba como manchada y que ahora sí todos debíamos salir a las calles a marchar", comentó Mariana.

"Tú me llamarás pejezombie, pero nunca vendepatrias", se leía en varias pancartas durante la denominada Segunda Mega Marcha contra la Imposición, en rechazo al virtual triunfo del candidato del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto; una protesta que en su mayoría brindó apoyo a López Obrador.

Y aunque cientos como Mariana y Miguel acudieron este sábado a protestar sobre el Paseo de la Reforma, esta vez menos ciudadanos arribaron al llamado.

En la primera movilización contra Peña Nieto, que se realizó el 19 de mayo, acudieron alrededor de 46,000 personas; a la segunda, hecha el 10 de junio -un día antes del segundo debate presidencial-, se calculó una asistencia de 90,000 ciudadanos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSPDF).

A la Primera Mega Marcha contra la Imposición, realizada el 7 de julio, seis días después de las elecciones, acudieron 10,000 personas.

Este 14 de julio, la SSPDF calculó apenas 4,000 asistentes.

Aun así, lo que no escaseaba eran las consignas: "México votó y Peña no ganó", "México sin PRI", "Peña no ganó, el IFE le ayudó", "IFE cobarde, corrige el pinche fraude", gritaban a todo pulmón.

Y aunque el movimiento #YoSoy132 no organizó esta marcha, algunos identificados con las acciones del grupo sí acudieron a la protesta, que además se replicó en otras ciudades del país como Monterrey, Puebla, Xalapa, Orizaba, Cuernavaca y Hermosillo.

La movilización en el Distrito Federal siguió el camino tradicional: caminaron sobre Paseo de la Reforma, luego sobre avenida Juárez y tomaron después 5 de mayo. En su camino invitaban a quienes los veían desde las banquetas: "Pueblo, escucha, esta es tu lucha".

El contingente se diluyó al llegar a la plancha del Zócalo. Los asistentes se arremolinaron junto al asta bandera. Ahí cantaron el himno nacional y gritaron innumerables veces su rechazo a Peña Nieto.

Llegaron hasta ahí un grupo de personas de una organización llamada Conciencia Viva.

Con sus caras pintadas de blanco y bigotes largos, a la usanza del símbolo de Anonymus, los jóvenes prendieron fuego a las "caras" de Enrique Peña Nieto, Vicente Fox, Elba Esther Gordillo, y del consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés.

"Mueran, mueran", gritaba la gente alrededor de ellos.

Donde hicieron la quema dejaron un letrero de advertencia para quienes asumirán el gobierno, el próximo 1 de diciembre: "Estaremos pendientes", amenazaron.

Quienes también se encontraban muy activos fueron los comisionados para juntar firmas para el proceso de impugnación.

Hasta ahí llegaron Carolina Reyes y Juan Carlos Vargas. Un matrimonio de jóvenes profesionistas que decidieron firmar el recurso, y apoyar así la acción promovida por la izquierda para inconformarse por la elección.

"Todo está muy sucio, lo bueno es que ya estamos despertando y poco a poco nos damos cuenta de lo que pasa", afirmó Juan Carlos.

Ella, embarazada de seis meses, expresa su desconfianza hacia el PRI y dice sentir un compromiso muy grande con su hija, que nacerá a fines de octubre.

"Cómo le voy a decir que no hice nada cuando regresó el PRI al gobierno, a mí sí me da mucha vergüenza", expone Carolina.

Luego de firmar, la pareja desaparece por las calles del centro histórico, mientras se escucha que un grupo todavía corea: "Peña no ganó, el IFE lo ayudó".

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