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Arzobispo Chedraoui: 'López Obrador ya no es mi amigo'

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Por Nacho Lozano  @nacholozano

NOTA DEL EDITOR: Nacho Lozano es editor de Política de la revista Quién, propiedad de Grupo Expansión igual que ADNPolítico.com. Es Conductor en Uno TV y columnista en Publimetro.

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Antonio Chedraoui, arzobispo de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía en México, asegura que Andrés Manuel López Obrador ya no es su amigo. ¿Por qué? Porque no está de acuerdo en que se manifieste en las calles.

"Fue mi amigo, pero hay unas cosas que no estoy de acuerdo con él, lo digo. No a cada rato podemos salir a la calle y levantar al pueblo. Debemos aceptar la voluntad del pueblo, que sea a favor o que sea en contra. ¿Por qué aceptamos cuando es a favor y la disfrazamos cuando está en contra? Ésa es mi opinión”, dice Chedraoui.

En contraste, asegura que el presidente Enrique Peña Nieto sí es su “amigo amigo” desde hace mucho tiempo.

“El señor presidente de la República es un amigo, amigo, y me siento orgulloso con su amistad. Desde que lo conocí hasta ahora, nunca ha cambiado. Lo conocí como precandidato a la gubernatura del Estado de México. Antes había venido aquí a la casa. La verdad yo estaba muy feliz porque ganó, tuvo un triunfo justo”, considera.

Para “Tonito”, como lo llamaba su mamá, la amistad “es una fascinación (...)  es mi debilidad”.

Pero, hombre de carne y hueso, también resiente a aquellos que le piden ayuda para triunfar en la política, y luego le dan la espalda o se olvidan de él.

"Uno quería ser senador, llegó a serlo y después dejó de venir, y eso que antes no salía de aquí", relata.

Cuidadoso con las formas de la política mexicana, monseñor Chedraoui se abstiene de decir nombres, pero es claro que abandonarlo es de las peores cosas que le pueden hacer.

“Cuando me necesitaban, venían. Yo hablaba bien de ellos, los ayudaba (no dice cómo), pasan por aquí para sacar el apoyo, y luego ya no volvieron a venir”, afirma.

'YO NO PUEDO DEJAR MÉXICO'

Chedraoui nació en Trípoli, Libia, aunque desde hace 46 años tiene raíces en México.

“Yo no puedo dejar México (...) Aquí me siento como pez en el agua y no pienso dejar este país. Soy como el pez: si lo sacan del agua, se muere”, asegura.

Sus primeros años, en los que padeció pobreza, definieron el carácter del arzobispo que busca ser siempre bondadoso, pues así se lo enseñaron sus padres.

Su padre, cuenta, fue un sencillo trabajador de la construcción que “aplanaba paredes”. Su madre “era ama de casa”.

Recuerda que a los 18 años se decidió por la vida religiosa, se ordenó sacerdote a los 25 y, nueve años después, obispo.

El próximo 5 de junio cumplirá 47 años como obispo en México, y asegura que no desea ser el patriarca de su iglesia (lugar jerárquico más alto), a pesar de que lo incluyeron en la terna que se votó el año pasado, pues su vida y amigos están en México.

'UN HOMBRE NO TAN RICO'

"Tonito" dice que no es “un hombre tan rico”, aunque la fastuosidad de sus fiestas revelan lo contrario: jabalí fue el plato fuerte del menú en 2012 y que se repitió en la celebración del 17 de enero pasado durante la celebración de su cumpleaños número 81.

Para el también arzobispo de Centroamérica, el Caribe y Venezuela, ser un buen amigo es acompañar, aconsejar, procurar, impulsar y cultivar el cariño y nada de hipocresía.

Asegura que a sus fiestas sólo van sus amigos, aunque no falta “el diputado que llega con 20 más, pero no importa, a todos les sirvo”.

Chedraoui menciona que ya tiene preparada su tumba en México.

"Hice una catedral que es muy bonita. Mi tumba la puse abajo del altar”, revela el arzobispo y detalla que se trata de la iglesia de San Pedro y San Pablo, en el fraccionamiento Bosque Real, en el Estado de México.

"Ese es el sitio en el que he puesto todo mi sudor y toda mi energía para construir la iglesia más hermosa. Por eso quiero enterrarme ahí y ahí me enterraré", comenta sonriendo.

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