INVESTIGACIÓN ESPECIAL

El Carlos Fuentes de 1964: combativo e inteligente

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Por SERGIO AGUAYO QUEZADA  @SergioAguayo

NOTA DEL EDITOR: Sergio Aguayo es doctor en Relaciones Internacionales, profesor-investigador de El Colegio de México, columnista de Grupo Reforma y colaborador de ADNPolítico.com


Carlos Fuentes (1928-2012) fue un intelectual público y como tal se involucró siempre en asuntos del momento. Lo hizo con pasión, inteligencia y agudeza, dispuesto a tomar posiciones y a asumir las consecuencias.

Se puede estar o no de acuerdo con sus posiciones, pero debemos reconocerle la claridad, elocuencia y sofisticación con las que las defendía.

En 1964, junto con otros cuatro intelectuales, renunció a escribir en Política, la revista que recoge los grandes debates ideológicos de los años 60. Eso provocó un intercambio epistolar con Manuel Marcue Pardiñas en donde aparece el Carlos Fuentes que combatía dogmas de aquellos años y se llevaba la acusación de hacerlo por oportunismo.

En juego estaban temas fundamentales para aquellos años, como la postura hacia el nacionalismo mexicano, México y la Cuba revolucionaria, y la Unión Soviética.

Es una disputa que refleja una época y que retrata otro ángulo de Fuentes, un personaje de la transición, muerto este martes.

Ofrezco a los lectores de ADNPolítico.com unos fragmentos y los textos completos -publicados en “La transición. Una historia documental 1910-2010”, El Colegio de México/Fondo de Cultura Económica- como una forma de reconocer la complejidad y el peso de Fuentes en nuestra incompleta transición. 


La renuncia de los intelectuales Carlos Fuentes, Fernando Benítez, Víctor Flores Olea, Enrique González Pedrero y Francisco López Cámara a la revista Política

Carta publicada en la revista Política el 5 de agosto de 1964

México DF, 26 de julio de 1964

Sr. Manuel Marcué Pardiñas

Director de Política

Ciudad.

Señor director:

Dirigimos a usted estas líneas para pedirle que retire nuestros nombres del cuadro de colaboradores de la revista a su cargo. Hemos tomado esta determinación -que sólo rubrica una situación de hecho- por las razones siguientes:

Política nació con el propósito declarado de ser un órgano de expresión de los diversos sectores de izquierda del país. Así lo indicaba su insistencia en presentarse como vocero de la “amplia izquierda mexicana”, frase utilizada reiteradamente en editoriales y comentarios de la revista. Este espíritu de aglutinación, de coincidencia, suponía no sólo la presencia dentro de la revista de distintas concepciones teóricas y prácticas, sino muy especialmente un clima efectivo de tolerancia, de respeto y de colaboración honesta [...]

(Pese a ello, señalan los intelectuales, Política mostraba su) incapacidad para orientar, para pensar libremente, para sacudirse las viejas fórmulas huecas de un marxismo de recetario (que por formalista y antidialéctico no es marxismo). Desde una supuesta impunidad evangélica Política pudo afirmar que Goulart era un agente del imperialismo, sólo para mantener el viejo credo stalinista de la unidad mecánica e impuesta; pudo publicar una fotografía en la que se abrazaban Mao-Tsé Tung y Kruchov y sostener que las divergencias chino-soviéticas sólo existían en la cabeza de los agentes del imperialismo, sólo para sostener el viejo dogma de la eficacia de ocultar los problemas del campo socialista; pudo, en tres números sucesivos, elogiar, condicionar y condenar la visita de De Gaulle a México, siempre a partir de una emocionalismo a priori que, con extraña ciclotimia, cambiaba cada 15 días: y pudo, en su último número, “condicionar” su aplauso a la actitud de México en la IX Reunión de Cancilleres [...]

(Por otro lado, continuaban los intelectuales, al asumir) gratuitamente la “representación” del proletariado, en nombre de ella “juzga” a las personalidades de izquierda del país, y excomulga a quienes no están con Política de la primera a la última línea. Esta actitud se ha extremado en los ultimos números mediante una campaña deliberada de provocaciones, injurias y calumnias contra el ex presidente Lázaro Cárdenas y contra el Gral. Heriberto Jara. ¿Tiene Política derecho, autoridad o responsabilidad para enlodar al hombre que nacionalizó el petróleo y al hombre que en buena medida estructuró las garantías sociales de la Constitución Política en nuestro país?

Convertida en una publicación marginal y abstracta, Política sólo funciona como un tribunal de Inquisición para —aunque no de— la izquierda. No posee verdadera dirección, ni enfoques críticos válidos, ni estudios objetivos de la realidad, ni pensamiento dialéctico alguno. Es la expresión de los berrinches singulares de quienes la hacen, y con estados de ánimo se podrán hacer fiestas y entierros, pero no revistas de orientación.

Debemos subrayar que es lamentable que Política, que ha sostenido la defensa de Cuba y de los presos políticos, que ha denunciado el asesinato de Jaramillo, silenciado por casi toda la prensa del país, de hecho debilite o anule estos esfuerzos en medio del abrumador sectarismo general de sus planteamientos.

No cejaremos en nuestro combate limitado pero honesto, por la independencia y el progreso de México, por la completa actualización de la Revolución Mexicana, por el acercamiento de nuestra política exterior al no alineamiento a ninguno de los bandos en pugna, por el eventual desarrollo de una democracia socialista en nuestra patria —y también por el derecho a hablar con un lenguaje opuesto al de la enajenación, el sectarismo o la retórica. Precisamente por estos motivos, reiteramos a usted nuestra decisión de no aparecer más en la lista de colaboradores de Política.

Atentamente,

Fernando Benítez, Víctor Flores Olea, Carlos Fuentes, Enrique González Pedrero, Francisco López Cámara

[Víctor Flores Olea et al., “Cinco intelectuales explican por qué han dejado de escribir en Política”, 26 de julio de 1964, Política, núm, 104, 15 de agosto de 1964, p. 19.] 

Documento original (da clic sobre la imagen para aumentar su tamaño):


Respuesta de la revista Política, publicada el 15 de agosto de 1964

El “cuarto mundo” de los cinco: oportunismo y enajenación

 ¿Por qué tanto escándalo para renunciar a tres meses del cambio de presidente?

Cinco escritores decidieron retirar sus nombres del cuadro de colaboradores de Política, determinación que, según ellos, “sólo rubrica una situación de hecho” [...]

[...] Los redactores de la renuncia aprovechan lo que en todo caso pudo ser una petición escueta para atacar a Política sin argumentos que surjan del uso de “las armas de la razón y de la libertad”. Calumnian, injurian y falsifican como el método petulante del intelectual pequeño-burgués [...]

Sepan Fuentes y socios que no se trata de impunidad obtenida graciosamente en el despacho de la Presidencia de la República, como la que dio a ellos fuerza crematística para publicar el Suplemento Cultural en las páginas de Siempre!, que con generosidad, aunque con ulterior decepicón, les abrió el periodista José Pagés Llergo. Se trata de un derecho a la crítica de las personas y las instituciones que Política reivindicó mediante tenaz lucha, y que sirven de precedente histórico para que el pueblo conozca cuáles son sus armas y en qué medida y hasta dónde debe usarlas. Para decirlo con una “receta” de Marx, de ésas que tantas muecas provocan en los rostros de los cinco: “La crítica no es una pasión de la cabeza, sino la cabeza de la pasión. No es el bisturí anatómico, sino un arma. Su objetivo es el enemigo, al que no se trata de refutar sino de destruir”.

La crítica es por naturaleza polémica. Es la que ejerce Política, no el diálogo amable de los salones de té y las reuniones familiares de quienes piden a la Presidencia subsidio y autorización para publicar traducciones del francés o del inglés en el Suplemento, concebido por yuxtaposición madrepórica de nacarados y arborescentes materiales [...]

[...] Política ha cometido errores. No los cometen quienes, como Fuentes y socios, por contraparte de las opiniones adversas que lanzan contra la revista, se atribuyen todas las virtudes revolucionarias, dialécticas e intelectuales. Tampoco yerran quienes atribuyen su tornadiza y voluble conducta a la fidelidad por las ideas abstractas y a su intangible condición de intelectuales puros, alienados de sí mismos y de la humanidad que les rodea. Pero Política es fiel a su propósito de dar expresión a los diversos sectores de izquierda del país. Otra cosa es que las condiciones objetivas de estos sectores, la autofagia que los distingue, dificulte ese propósito. Precisamente por esta situación objetiva Política se ve obligada a tratar el problema de la unidad de la izquierda en un nivel muy abstracto, ya que plantearlo de manera más concreta no es posible dadas las circunstancias, ni corresponde a sus funciones ni a su carácter: compete a los partidos y organizaciones políticas.

[...] Pero Política, no obstante, siempre mantuvo una esencial unidad en su línea:

- Denuncia intransigente de la injusticia

- Defensa de los oprimidos frente a los opresores; de los explotados contra los explotadores

- Lucha antiimperialista

- Internacionalismo proletario que supone la posición revolucionaria en cuanto al propio país, y la ayuda y el apoyo a los movimientos revolucionarios en otros países (solidaridad con Cuba socialista y con todos los movimientos revolucionarios y emancipadores de América, África y Asia).

- Concepción de la política exterior e interior de una clase en el poder o un gobierno como un todo inseparable donde las caracterpisticas reaccionarias (o revolucionarias) actúan recíprocamente [...]

Documento original (da clic sobre las imágenes para aumentar su tamaño):

     

   

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