EMPRESARIO Y BANQUERO

Roberto González Barrera: el perfil político del empresario

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  @ADNPolitico

Roberto González Barrera, quien falleció el sábado a los 82 años, pasó de ser bolero en su infancia a construir un imperio alrededor del negocio de la tortilla y la banca, haciendo de paso sus asesores a destacados funcionarios y mandatarios.

Políticos del antiguo régimen y de la transición han puesto de relieve la trascendencia de sus compañías: Maseca, con presencia mundial y plantas en América, Europa, Asia y Australia, y Banorte, el mayor banco en manos mexicanas y el tercero entre todos los del país.

Entre sus amigos más cercanos estuvieron el expresidente de México Carlos Salinas de Gortari, y el padre de éste Raúl Salinas Lozano, de acuerdo con la revista Expansión, que igual que ADNPolítico es parte de Grupo Expansión.

También se relacionó con el profesor Carlos Hank González, quien además de su consuegro fue gobernador del Estado de México, regente del DF y secretario de Estado en el sexenio de Salinas de Gortari.

Antonio Ortiz Mena, secretario de Hacienda de 1958 a 1970 durante los sexenios de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, fue su consejero cercano.

Entre figuras más actuales, consideraba "muy amigo" suyo al exgobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, a quien nombró presidente de Banorte y quien fue de todas sus confianzas.

HANK GONZÁLEZ, HERMANO DEL ALMA

En 1970, Antonio Ortiz Mena, el funcionario referente cuando se habla del modelo conocido como desarrollo estabilizador, intentó convencer a González Barrera de que debía quedarse con Maseca, la cual iba a vender al gobierno.

“Yo creo que usted no debe vender. Es un error. México necesita empresarios, gente como usted”, le dijo, según el capítulo “El banquero improbable”, escrito por Alberto Bello en el libro Los Amos de México.

Ortiz Mena, de acuerdo con el texto, incluso le ofreció gestionar un préstamo de Nacional Financiera por 100 millones de dólares para Maseca, con el fin de persuadirlo.

No obstante, quien terminó de persuadir a Roberto González de que no debía deshacerse de Maseca fue Carlos Hank González, cuya opinión valoraba mucho. “El tipo era un genio”, decía sobre el profesor, uno de los más prominentes integrantes del Grupo Atlacomulco.

Su futuro consuegro y “hermano del alma” fue más directo en su sugerencia: “Es una tontería tuya vender, Roberto. Tienes el mejor negocio, lo que no tiene nadie. El café, el azúcar, el trigo o el arroz ya tienen su tecnología, todo está inventado, pero tú estás desarrollando el producto que más come el pueblo mexicano. ¿Cómo te vas a ir?”, le hizo ver.

Al final, González Barrera nó vendió y llevó a la empresa a ser líder mundial en el segmento de harina de maíz, con presencia en más de 100 países.

CONFIANZA BÁRBARA

En 1992, el empresario decidió comprar Banorte, de la mano de otros inversionistas. El banco era regional y el banquero, inexperto.

"Yo de banquero no tenía nada. Lo único que sabía de los bancos, cuando me invitaron a participar, era que les debía", reconoció .

Con los años, la institución creció y se expandió a través de la integración de otros bancos como Banco del Centro y Banpaís, y más recientemente Ixe.

Sin embargo, en 2008 estuvo tentado a vender Banorte a Santander, ante cuya oferta de compra consultó con el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, con el presidente Felipe Calderón y con su secretario de Hacienda, Agustín Carstens. Coincidieron en sugerirle conservar su negocio.

Ese mismo año, Scotiabank manifestó interés por adquirir Banorte.

"Yo creo que usted se va a sentir mal después (de vender), porque van a decirle que vendió el único banco mexicano y que es un ‘vendepatria'", recordó que le aconsejó Calderón.

González Barrera valoró esta opiniones, particularmente la de Ortiz Martínez, titular del banco central mexicano y exsecretario de Hacienda sobre quien tenía una sobrada consideración.

"Le tengo una confianza bárbara a sus conocimientos, sus conexiones", dijo González Barrera sobre Ortiz Martínez a la revista Expansión.

El empresario tampoco vendió Banorte. En 2009, ganó el reconocimiento de "Banco del Año en México" de la publicación The Banker, la cual resaltó el crecimiento de la institución, su solidez financiera durante la crisis del año previo y el aumento en su participación de mercado.

En 2010, González Barrera cedió su puesto como presidente del Consejo de Administración de Banorte a Guillermo Ortiz, quedando como presidente vitalicio del Grupo Financiero.

DE BOLERO A BANQUERO

Roberto González Barrera superó los problemas económicos que en su infancia lo orillaron a ganarse la vida como bolero en su natal Cerralvo, Nuevo León, y a dejar truncos sus estudios, hasta convertirse en el empresario mexicano número 12 en importancia según el ranking de Expansión, y el séptimo hombre más rico de México de acuerdo con Forbes.

Consiguió llevar su negocio de tortillas a mercados internacionales; Grupo Maseca (Gruma) cotiza en la Bolsa de Nueva York. Banorte, tras concretar su fusión con Ixe en abril pasado, se consolidó como el mayor banco en manos de mexicanos y la tercera institución financiera más importante del país.

Asimismo, fue una figura destacada en el ámbito social y filantrópico. Roberto González fue, por dos años consecutivos, uno de "Los 50 personajes que mueven a México" de la revista Quién.

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