CONGRESO

'Lobbying': más de 200 años de historia sobre el cabildeo

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Por Diego Ángeles Sistac  @dasistac
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El lobbying se ha profesionalizado desde el siglo XIX, y hoy en día es una actividad reconocida y regulada.

Empresas, organizaciones e incluso autoridades recurren a cabilderos para proveer información en defensa de sus intereses e influir en la toma de decisiones legislativas, los cuales deben realizar su labor ajustándose a la normatividad establecida para este propósito.

Mediante los cabilderos, los grupos de interés buscan apoyo legislativo o ejecutivo para sus propias iniciativas, sin representar a un partido ni ocupar un asiento legislativo.

El término lobbying surgió en Estados Unidos en el siglo XIX, aunque ya desde antes se hablaba de "pactos de caballeros", pues los particulares siempre han cabildeado en las instancias gubernamentales y parlamentarias.

Este concepto en ocasiones viene cargado con adjetivos peyorativos; en 1869, la columnista Emily Edson Briggs describió a los cabilderos como reptiles, arrastrándose entre los comités y el piso del Congreso.

La percepción negativa sobre esta actividad ha sido reforzada por casos en los que los cabilderos “persuaden” a legisladores a través de medios ilegales o poco éticos.

No obstante, hay quienes creen que sin el lobbying la actual democracia no podría funcionar, y reconocen que esta actividad ha permitido que los ciudadanos tengan otra arma democrática, una que no se ejerce cada “x” número de años como el voto, sino que incide dinámicamente en el proceso legislativo y ejecutivo.

ESTADOS UNIDOS: DESDE LA CONSTITUCIÓN

Los antecedentes del cabildeo en la política estadounidense pueden rastrearse desde que se crea la primera enmienda de su Constitución en 1791:

“Right of the people peaceably to assemble, and to petition the government for a redress of grievances” (El derecho a que la gente se reúna pacíficamente y pida al gobierno una compensación por sus reclamos).

William Hull fue el primer activista del cabildeo estadounidense, cuando en 1792 lo contrataron veteranos del ejército continental para que pidiera al gobierno compensaciones adicionales por el esfuerzo de guerra.

Para 1800 surge el concepto de social lobbying, una actividad que reúne a los cabilderos y congresistas en casinos y burdeles.

El registro formal de la palabra lobbying ocurre en 1808, durante la Décima Legislatura del Congreso norteamericano, y para 1829 el término de “cabildero” fue aplicado a quienes solicitaban favores en el capitolio de Albany, Nueva York.

Otras versiones ubican la génesis del término lobbying en la década de 1870, cuando el entonces presidente Ulisses S. Grant lo utilizaba para describir a las personas que se juntaban en el "lobby" del Hotel Willard en Washington DC, con la intención de conversar con el mandatario.

En 1876 se dio el primer intento de regulación sobre el lobbying: con la disposición de que todos los cabilderos registraran ante la Cámara de Representantes de los Estados Unidos; sin embargo, la idea no prosperó.

Unos años más tarde, en 1946, se adoptó la Federal Regulation of Lobbying Act, que define el concepto y, además de establecer como obligatorio el registro de sus activistas, pide un reporte trimestral de los fondos recibidos y gastados de cada cabildero.

Tales condiciones operaron hasta los años 90, cuando se amplió la regulación y se elevó el nivel de escrutinio sobre esta actividad; en 1994, pasa una iniciativa que pretendía evitar que miembros del Congreso recibieran regalos, comidas o entretenimiento como “incentivos” del cabildeo.

En 1998, tras las modificaciones a la Lobbying Disclosure Act, se adopta el término “profesional del cabildeo”, y se establece que el intercambio de información realizado durante el cabildeo sea registrado y de carácter público. 

Actualmente, la misma legislación marca los límites monetarios y temporales por los cuales una agencia de lobbying o un cabildero profesional se debe registrar como tal.

Las organizaciones que utilizan cabilderos deben registrarse ante la Cámara si sus gastos en cabildeo exceden los 11,500 dólares trimestrales; en tanto que las empresas de cabildeo deben registrarse si su gasto dedicado a dicha actividad es mayor a 3,000 dólares. Un cabildero profesional se considera como tal si dedica el 20% de su tiempo a dicha actividad.

Otro recurso de cabildeo en los Estados Unidos son los Political Action committees (PACs), organizaciones que agrupan a sindicatos, asociaciones e individuos con el objetivo de financiar las campañas políticas y las actividades de cabildeo.

Durante la elección de 2008, algunos PACs como el Minneapolis Saint Paul 2008 Host committee o el Denver 2008 convention Host committee llegaron a gastar más de 100 millones de dólares en su actividad política. El entonces candidato presidencial del Partido Republicano, John McCain, llegó a recaudar más de 2 millones de dólares a través de estas organizaciones.

Actualmente, en Estados Unidos están registrados 11,460 cabilderos, y su gasto asciende a más de 1,600 millones de dólares.

Estas cifras son menores que en años pasados; por ejemplo en 2011 había 12,000 cabilderos y el gasto fue de poco más del doble que el de 2012.

... Y EN MÉXICO, DESDE LOS 90

En México, hasta antes del gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), el cabildeo se practicó para buscar el favor del presidente en turno.

Debido al estilo del presidencialismo mexicano y a que el partido en el gobierno, el PRI, era mayoría en el Congreso, el presidente dominaba la política pública.

En 1997, cuando el PRI pierde el control de la Cámara de Diputados, comenzaron los primeros acercamientos por parte de entidades distintas al Congreso que buscaban influenciar la creación de política.

“La primera acción concertada para convencer a legisladores se presentó en las negociaciones presupuestales para el ejercicio fiscal de 1998, y fueron dirigidas por el gobierno, fundamentalmente funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público”, menciona Efrén Elías Galaviz en su libro "El cabildeo legislativo y su regulación".

Empresarios, organizaciones civiles y otros funcionarios iniciaron negociaciones con el Congreso, para impulsar sus intereses. Una vez que el sistema político trabajaba sin mayorías, hubo espacio para el cabildeo legislativo.

Un ejemplo de esta actividad se dio en 2005, cuando la llamada “Ley Televisa” se aprobó por unanimidad –y en menos de 10 minutos– en la Cámara de Diputados.

Los panistas Santiago Creel y Javier Corral, así como el priista Carlos Jiménez Macías, han declarado que hubo "presiones" para aprobar la iniciativa, en el contexto de la contratación de propaganda para el proceso electoral de 2006.

La regulación del cabildeo en México inició en 2011; antes, Perú era el único país de América Latina que normaba esta actividad. Chile y Colombia, al mismo tiempo que México, se unieron al país quechua con una normatividad sobre el lobbying.

Actualmente, el cabildeo legislativo ya se regula en la Cámara Baja y es reconocido como derecho. Por lo mismo, los cabilderos también se han tenido que someter a escrutinio público, como establece el título octavo, capítulo tercer del reglamento interior del Congreso.

Esta normatividad restringe el lobbying solamente al intercambio de información, y está prohibido que los cabilderos utilicen recursos económicos para persuadir a legisladores.

Para este periodo de sesiones, en la Cámara de Diputados se inscribieron 544 cabilderos.

LOBBYING MEXICANO EN ESTADOS UNIDOS

Antes de que existieran incentivos para cabildear internamente, México hizo lobbying en Estados Unidos.

El expresidente Miguel de la Madrid -que gobernó México de 1982 a 1988- contrató a la agencia Hanna Ford Company para que manejara asuntos relacionados con medios de comunicación e imagen de México ante el Congreso estadounidense, de acuerdo con José de Jesús Gómez Valle, autor del libro "El cabildeo al Poder Legislativo en México: origen y evolución".

Un ejemplo similar ocurrió en los años 90, durante la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cuando empresarios mexicanos contrataron  agencias de cabildeo estadounidenses para representar sus intereses ante el Poder Legislativo de ese país.

Para 1992, relata Gómez Valle, unas 75 agencias estadounidenses estaban registradas ante el Departamento de Justicia norteamericano (instancia en donde se deben registrar los cabilderos que presten servicios a entidades o gobiernos extranjeros según la Foreign Agent Act) como representantes de intereses mexicanos.

CABILDEO EN ALGUNOS PAÍSES EUROPEOS

El cabildeo en el Reino Unido comenzó a ser regulado en 1930, aunque existió en principio como un acto informal (desde el siglo XIX), como un “acuerdo de caballeros”.

Esta normatividad surgió como consecuencia de los abusos y corrupción en que había incurrido el régimen británico. La Association of Professional Political Consultants (APPC), organismo que regula el cabildeo en Inglaterra, se forma tras una serie de escándalos de "compra" de miembros del Parlamento.

En los años 70 y 80, durante el gobierno y las reformas de Margaret Thatcher, se empezaron a representar los intereses políticos de sectores comerciales que antes eran opacados por la presencia de los sindicatos.

Actualmente, el sector del lobbying británico emplea a más de 14,000 personas, y tiene un valor estimado de 3 billones de dólares.

En Polonia, el cabildeo ocurre a través de una persona llamada “arreglador”, que resuelve problemas de sus clientes políticos.

En marzo de 2007 en la República Checa, Zdenek Dolezel, secretario y mano derecha del primer ministro, enfrentó cargos de corrupción por supuestamente haber aceptado un soborno de 200,000 dólares por parte de cabilderos de la industria química.

En la República Checa no hay ningún estatuto que regule el lobbying, sin embargo existe un código de ética voluntario para los miembros del Parlamento, con el fin de guiar las relaciones que éstos tengan con grupos de interés y cabilderos.

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