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Crónica: El desfile de autos de los diputados en San Lázaro

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Por Imelda García  @ImeGarcia

Como cada mañana desde hace dos años, Juan Galván Ortiz llega puntual a las 9:00 horas para sentarse afuera de la Cámara de Diputados a pedir que le den el dinero que, en sus tiempos de bracero, juntó en Estados Unidos.

Frente a él, todos los martes y jueves, desfilan decenas de autos de los diputados federales; algunos llegan en lujosas camionetas y otros en autos más modestos.

“Estos señores ganan mucho dinero, se nota, ¿no?”, dice Juan, decepcionado.

En una de las entradas al Palacio Legislativo de San Lázaro van arribando los diputados.

Llega, por ejemplo, Ricardo Villarreal García, diputado panista de Guanajuato, en una camioneta Cadillac color gris. Detrás llega Delfina Guzmán Díaz, diputada perredista por Oaxaca, en un Chevy que luce ya maltratos en la parte delantera.

“Hay de todo, aquí entran hasta algunos Porsche o algunos muy lujosos que uno sólo los ve en la televisión; la cuestión es que no siempre vienen”, afirma uno de los franeleros que cuida autos afuera de San Lázaro.

La Cámara de Diputados está ubicada en la colonia El Parque, una zona popular donde muchas familias a los costados de San Lázaro viven de vender comida o cuidar los autos de los empleados del Palacio Legislativo.

En las calles de la zona, es común que los martes y jueves circulen camionetas que ninguno de ellos podría pagar.

“Pues es lo normal, siempre estos diputados traen unos carrazos y unas camionetotas, la verdad es que verlos sí te choca, es un choque... pero así es México”, asegura Roberto Guzmán, un comerciante que vende tortas y gelatinas frente a San Lázaro.

El escándalo por los vehículos que manejan los diputados estrenó este jueves un nuevo capítulo luego de que el diputado del PAN Juan Pablo Adame subió a su cuenta de Twitter la foto de un auto Mercedes Benz estacionado en uno de los sótanos de la Cámara de Diputados que en lugar de placas porta una "charola", y es propiedad del hijo del priista José Rangel Espinosa.

Este "balconeo" desató los reclamos de Rangel Espionosa contra el panista, quien calificó el hecho como "un golpe por la espalda de un político inexperto".

Y mientras los exbraceros cuelgan una manta con la leyenda “EPN, páganos o matanos... Exbraceros”, llega la diputada Rosa Elba Pérez, del PVEM, en una camioneta BMW; y arriba también Luis Espinosa Cházaro, del PRD, en una camioneta Tahoe color negro.

“Es una exageración el gran dineral que ganan ellos, y nosotros que no ganamos nada. Y todavía se ponen muy bronquitos los diputados cuando los paramos para pedirles que vean por nosotros”, dijo don Juan.

Sentado en la banqueta, Juan Galván ve los autos pasar mientras sus manos le tiemblan por el mal de Parkinson que desde hace unos años le fue quitando la voluntad sobre sus movimientos. El desfile de autos continúa todavía unas horas más.

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