RAÚL BENÍTEZ

Opinión: Los retos de los militares del gabinete de Peña

Print Comments

Por Raúl Benítez Manaut  @ADNPolitico
   0 Comentarios

Raúl Benítez Manaut es investigador de la UNAM, presidente del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia. Autor de ensayos y artículos sobre fuerzas armadas y seguridad nacional.

***

Tres son los militares clave en el gabinete de gobierno de Enrique Peña Nieto: destaca el nombramiento del general Salvador Cienfuegos en la Secretaría de Defensa Nacional, del almirante Vidal Soberón como secretario de Marina, y del general Roberto Miranda como jefe del Estado Mayor Presidencial (EMP).

Este triángulo va a ser el contacto directo y cotidiano del presidente Peña Nieto con las fuerzas armadas.

El general Cienfuegos tiene un currículum diverso, que habla de una carrera militar con varias facetas. Se le conoce como un general con visión de mundo, con diversos cursos en el extranjero y agregado militar en Japón y Corea del Sur.

Su participación en los debates sobre el concepto de seguridad hemisférica en los años 2002 y 2003 en las conferencias donde se debatió este en el seno de la OEA, muestra a un militar mexicano atípico, abierto al mundo y con gran capacidad de diálogo con la academia y la sociedad civil. Aunado a esto, hay que señalar que fue director de diversos planteles militares.

Con esto, será el militar más poderoso e importante del país, y en sus manos estará gran parte del éxito de los cambios anunciados en la estrategia militar y de seguridad de Peña Nieto.

En el caso del almirante Vidal Soberón, ha destacado como egresado de diversos cursos de preparación, principalmente el de Maestría en Seguridad Nacional que se imparte en el Centro de Estudios Superiores Navales (CESNAV), así como varios cursos en el extranjero. Fue ascendido a almirante el pasado 20 de noviembre.

Hasta hoy ocupó el cargo de secretario particular del almirante Mariano Saynez. Esta posición privilegiada le da instrumentos para el manejo cotidiano de la Semar, y podría interpretarse como un nombramiento que se caracterizará por la continuidad de las estrategias implementadas por el almirante Saynez.

Además de las responsabilidades operativas que ha desempeñado, sobresale que el almirante Soberón dirigió la Comisión de Estudios Especiales de la Armada, considerada el cerebro de la Armada y el principal cuerpo de apoyo del secretario en su toma de decisiones.

El general Roberto Miranda Moreno sale de las filas del Estado Mayor Presidencial. La continuidad es clave para el éxito de este trabajo, por lo especializado de este cuerpo militar y por lo delicado de la compleja tarea de resguardar la seguridad del presidente, su familia, la mayoría del gabinete y de los visitantes distinguidos, así como de movilizar toda la logística presidencial que incluye una flota aérea.

Cabe señalar que el EMP es el único cuerpo militar en México que tiene integrantes tanto del Ejército, como de la Armada y Fuerza Aérea, así como integra a civiles, lo que lo hace sui géneris en el contexto militar mexicano.

Estos tres militares tienen ante sí diversos retos. La Sedena, con más de 210,000 integrantes, seguramente será convocada una vez más a colaborar en la formación e integración de cuerpos de seguridad pública. Se habla de que Peña Nieto tiene entre sus planes la creación de un cuerpo de Gendarmería que se agregará a los existentes, teniendo como modelo el esquema francés.

De igual forma, la Semar, con más de 50,000 hombres, ha destacado en los últimos años por la consolidación de la Infantería de Marina y, a través de ella, es que se registran muy importantes acciones contra los principales líderes de las organizaciones criminales.

El EMP, por su parte, debe resguardar la figura del presidente, que tampoco está ajena a posibles amenazas de diversa índole entre las que sobresalen los grupos criminales.

La sociedad mexicana está reclamando efectividad en dicha guerra, que se reduzca la violencia, que se respeten los derechos humanos y que se reformule la estrategia.

Es difícil que salgan los militares de las calles en el corto plazo, pues aún no se logra contar con las policías que hagan estas tareas con eficacia; mientras tanto, las fuerzas armadas seguirán al frente de este esfuerzo, y eso se les requerirá a los jefes militares escogidos por Peña Nieto.

Por todo lo anterior, quedan algunas preguntas por esclarecer al ser nombrados estos jefes militares. Por ejemplo, dentro de cada una de estas estructuras ¿cuáles serán las áreas a ser fortalecidas en función de la estrategia de seguridad nueva y la cooperación con el exterior, básicamente con Estados Unidos?, ¿se creará un Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, como lo tienen la gran mayoría de países del mundo, como medida de modernización de las fuerzas y su estructura de comando?, y ¿cómo se manejaran temas fundamentales para una democracia como la transparencia y los derechos humanos, así como el fuero militar?

***

Las opiniones de los colaboradores y los usuarios de ADNPolítico.com no representan el punto de vista de este sitio ni el de Grupo Expansión.

Síguenos en twitter y facebook

Por favor déjanos tu comentario