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Elba Esther Gordillo, el ascenso y la caída del poder

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En casi 24 años como líder del SNTE, Elba Esther Gordillo logró convertirse en una mujer de poder, hasta que este martes se puso en riesgo su futuro como dirigente del gremio magisterial luego de que fuera detenida y traslada al reclusorio de Santa Martha Acatitla acusada de presunta malversación de recursos.

El 23 de abril de 1989, la maestra asumió la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), actualmente el más grande de América Latina con al menos 1.5 millones de afiliados.

Con el apoyo del presidente Carlos Salinas de Gortari, Gordillo sustituyó a su “maestro” político Carlos Jonguitud Barrios al frente del SNTE; fue entonces señalada de traición.

Pero ese “detalle” no detuvo el ascenso de la profesora quien en su camino logró importantes acuerdos con cuatro distintos presidentes del país.

SUS INICIOS

Nacida el 6 de febrero de 1945 en Comitán, Chiapas, se formó como profesora normalista. A los 25 años se integró a las filas del PRI y del SNTE bajo la protección de Jonguitud Barrios.

Desde 1971 hasta 1980 ocupó diversos cargos en el magisterio: fue secretaria de Trabajo y Conflictos en el SNTE; secretaria general del gremio en la delegación de éste en Ciudad Nezahualcóyotl, además de secretaria general de la Sección 36.

En 1979 llegó por primera vez al Congreso de la Unión, al ser electa diputada por el Estado de México. Tras concluir su labor legislativa regresó como secretaria de Finanzas del sindicato.

Para 1984 se integró al Comité Ejecutivo Nacional del PRI como subsecretaria técnica de organización y de ahí continúo con varios cargos en el tricolor.

Bajo las siglas de este partido volvió a la Cámara de Diputados en 1985 como legisladora federal, donde respondió el Quinto Informe de Gobierno del entonces presidente Miguel de la Madrid.

EL GOBIERNO SALINISTA Y SU ARRIBO AL SNTE

En 1988 Carlos Salinas de Gortari llegó a la Presidencia de la República bajo cuestionamientos por presunto fraude electoral contra Cuauhtémoc Cárdenas, el candidato del Frente Democrático Nacional.

El priista optó por crear una base política que le permitiera obtener liderazgo. Al mismo tiempo un grupo disidente del SNTE se movilizaba por aumentos salariales y mejores condiciones laborales.

Dentro de esta estrategia decidió remover a Jonguitud Barrios y colocar en su lugar a Elba Esther Gordillo.

Con el expresidente Salinas, y el entonces secretario de Educación, Ernesto Zedillo, la líder del SNTE firmó el 19 de mayo de 1992 el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB).

Con éste la federación pactó la transferencia del personal docente y administrativo, los planteles y los recursos de la educación básica al control de los gobiernos estatales, mientras que el Gobierno federal mantuvo bajo su administración las facultades normativas del sistema educativo nacional.

Esto representó un importante logró para el SNTE de Elba Esther al incrementar así la presencia del magisterio en las entidades, y al lograr negociaciones salariales por un lado con los gobiernos estatales y por otro con la misma federación.

No obstante, las diferencias con Zedillo como secretario de Educación eran constantes.

En 1993 Gordillo cuestionó la titularidad de este al frente de la dependencia.

“Creo que el ANMEB va a funcionar porque existe la conciencia de que la educación es fundamental, no porque las cosas se estén haciendo muy bien o porque la conducción sea buena”, dijo entonces a la revista Proceso.

Una vez que Ernesto Zedillo ganó la Presidencia de la República, la relación con la maestra continúo distante.

Sin embargo, la líder SNTE, quien además fue senadora durante el sexenio zedillista, obtuvo un 63% de aumento salarial para el magisterio y 37% de incremento en las prestaciones.

GORDILLO Y SU APOYO A VICENTE FOX

Para la elección presidencial del 2000, el apoyo de la maestra fue para la oposición. La aún priista colaboró con el entonces candidato del PAN, Vicente Fox.

Aún y cuando priistas criticaron la cercanía de la lideresa con el guanajuatense, en el 2001 Elba Esther y Roberto Madrazo se aliaron para buscar la dirigencia nacional del PRI y lo lograron.

En marzo de 2002, Madrazo se convirtió en presidente del tricolor y la maestra en secretaria general.

Un año después Gordillo arribaría de nueva cuenta al Congreso como diputada federal y coordinadora de los legisladores priistas.

Desde su curul, la líder magisterial apoyó la reforma fiscal de Vicente Fox lo que desató las divisiones al interior del PRI.

El 8 de agosto de 2002 se reafirmaría la cercanía de Elba Esther y el exmandatario con la firma del Compromiso Social por la Calidad de la Educación, acuerdo establecido con el objetivo de reimpulsar al sistema educativo.

En el tratado se estableció que las plazas docentes, de directores y de supervisores fueran otorgadas a  través de concursos de oposición.

La prueba PISA 2003, realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a estudiantes de 15 años, reveló que el 52% de los alumnos no razonaba lo que leía, mientras que el 66% era incapaz de desarrollar un razonamiento lógico-matemático.

Esto encendió las críticas contra la política educativa que encabezaba Vicente Fox en conjunto con la lideresa.

No obstante, como parte de las negociaciones salariales con la administración foxista, la maestra logró un incremento del 43.55%; y para prestaciones un 11.9%.

Durante este sexenio obtuvo además el registro del Partido Nueva Alianza (Panal), el cual fundó luego de haber sido expulsada del PRI.

EL PROTAGONISMO EN EL SEXENIO DE CALDERÓN

En la campaña electoral de 2006, el respaldo de la maestra y del gremio magisterial a Felipe Calderón fueron determinantes para que el panista ganara la Presidencia.

Cinco años después, la dirigente sindical reconocería que negoció con Calderón este apoyo.

“En ese escenario vino la sucesión y llegamos al acuerdo de ir con el presidente Calderón por la Presidencia de la República, previos arreglos de orden político que no deben avergonzar a nadie. A mí no me avergüenzan, yo hago política”, declaró la maestra el 29 de junio de 2011.

Desde el inicio del sexenio, Gordillo obtuvo posiciones en la administración calderonista.

Su yerno, Fernando González, fue nombrado subsecretario de Educación Básica, Roberto Campa, quien fue candidato del Panal a la Presidencia, llegó al frente del Sistema Nacional de Seguridad Pública; mientras que la titularidad del ISSSTE fue para Miguel Ángel Yunes, entonces cercano a la maestra y quien en 2011 rompería con esta al revelar que la líder magisterial le exigió la entrega de 20 millones de pesos mensuales para financiar al Panal.

En 2008 el Gobierno de Calderón firmó con el SNTE la Alianza por la Calidad de la Educación, donde se volvió a determinar que las plazas magisteriales se otorgaran a partir de concursos de oposición.

En 2011 se pactó además la Evaluación Universal de Maestros, sin embargo, ésta se estableció como opcional y no obligatoria.

Con el sexenio del expresidente Calderón, el sindicato obtuvo un aumento salarial del 33.6% y 8% en prestaciones.

La prueba PISA 2009 dio a conocer que pesé a los acuerdos, la calidad educativa de México no mejoró.

En una escala del 1 a 6 (donde 6 era óptimo), los alumnos de 15 años se ubicaron en el nivel 1 en Matemáticas y 2 en Español y Ciencias.

EL INICIO DEL FIN

El 30 de noviembre pasado llegó la primera señal contra la maestra.

El priista Enrique Peña Nieto, quien se preparaba para tomar posesión como presidente, nombró a Emilio Chuayffet al frente de la secretaria de Educación, quien en 2003 protagonizó un desencuentro con la profesora.

La confrontación se dio cuando ambos eran diputados del PRI y buscaban el control de la bancada tricolor; a esto se sumó el respaldó que Gordillo otorgó a la reforma fiscal que presentó el gobierno foxista.

En uno de los desencuentros, la maestra lanzó en público contra Chuayffet: “¿Qué quieres que diga tu epitafio?”.

Pero el nombramiento de Chuayffet como titular de la SEP fue el primer paso del presidente Peña Nieto.

El 1 de diciembre, el mandatario anunció que presentaría una iniciativa de reforma educativa para establecer el servicio profesional docente y determinar así que las plazas magisteriales sean otorgadas a partir del desempeño de los profesores.

La reforma fue presentada el 10 de diciembre y once días después fue aprobada por el Congreso de la Unión.

El 22 de enero, la maestra sostuvo en entrevista con Milenio que los maestros estaban siendo amenazados con la pérdida de su plaza.

Pero Chuayffet advirtió este lunes que en cuanto a la reforma educativa, el Gobierno peñista no daría marcha atrás.

Un día después, este martes, la maestra es arrestada por una investigación en su contra por presunto desvío de recursos de los trabajadores del SNTE a otras cuentas bancarias que no pertenecen al gremio magisterial. 

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