ELECCIONES2013

De películas sobre el narco al Congreso de Baja California

Print Comments

Por Imelda García  @imegarcia
   0 Comentarios

TIJUANA, Baja California. Su nombre real, con el que llegará como diputada al Congreso de Baja California, es Claudia Casas Valdés, pero los fanáticos de las llamadas 'narcopelículas' la conocen como Sabrina Solano, el personaje que le dio fama en cintas de capos y delincuentes.

Casas Valdés, quien a sus 29 años ha sido actriz de más de 42 películas, se convertirá en diputada del Congreso local al haber obtenido más votos en su distrito para Movimiento Ciudadano.

Con orgullo dice que se dedicó a la actuación porque es una de sus pasiones y, aunque se considera una mujer con muchos valores, no le incomoda haber participado en películas donde se retrata la vida de los traficantes de droga.

“Me critican porque participé en cintas de narcos. Yo digo que no son películas de narcos, son de acción. Ahí, sí es cierto, se ve cómo matan a la gente. Incluso yo en una película mato a dos batos”, dice la actriz.

Y añade: “Arnold Schwarzenegger mató a 40,000 personas en 'Terminator' y eso no le impidió llegar a ser gobernador de California, ¿o sí?”.

En sus películas, la diputada electa lo mismo hace uso de una metralleta que de una pistola AK-47, aunque en la realidad, dice, nunca ha disparado un arma y se declara firme opositora al aborto.

Entre los filmes en los que ha participado está “El corrido de Chuy y Mauricio”, donde conoció a su esposo, Óscar López, quien también es productor y actor de los llamados videohomes, películas que se producen para distribuirse en DVD.

Ha participado también en “La Traición del Hijo”, “El Eslabón Sangriento” y “El regalo caro”, entre otras.

En sus películas, considera, no se hace apología del delito, pues son filmes mexicanos que retratan escenas de ficción y que dan empleo a cientos de personas.

“Hay películas de guerras y no quiere decir que estén llamado a la violencia. ¿Tú crees que a Bruce Willis le van a quitar sus películas donde matan a mucha gente? Claro que no, esa es su profesión y a eso se dedica, a recrear historias”.

Además de ser actriz, Casas Valdés es licenciada en Ciencias de la Comunicación. También tiene un gimnasio donde da lecciones de zumba todos los días, lo que le ayuda a tener muchos amigos y conocidos en toda la zona, dice.

Compitió en Baja California por el distrito XVI, ubicado en la zona conocida como Playas de Tijuana, una de las regiones con mayores contrastes, con áreas muy exclusivas y otras de extrema pobreza.

Y es ahí, en los tianguis y las colonias de ese lugar, donde la gente la reconoce por las películas que protagoniza.

“En la campaña la gente me rodeaba y decía que ya me conocían y que claro que votarían por mí. Una señora hasta me dijo que por el personaje que interpreté le puso Sabrina a su hija”, relata.

‘FUE UN LLAMADO DE DIOS’

Para Casas Valdés ser parte del Congreso local es una oportunidad que la 'divinidad' le dio para concederle un deseo que tenía.

En un recorrido que tuvo con una amiga por algunas colonias pobres de Playas (de Tijuana), cuenta, se percató de la carencia en la que vivían muchas personas.

“Llegué al gimnasio y estaba en el baño llorando con mucho sentimiento, preguntándole a Dios cómo era posible tanta carencia y pidiéndole que me ayudara a tener más trabajo para apoyar a esa gente. Salí del baño y entonces, en ese momento, me entró la llamada de la gente de Movimiento Ciudadano preguntando si estaría interesada en ser candidata a una diputación. No lo podía creer”, narra.

A Claudia le llamaron porque Movimiento Ciudadano buscaba a personas famosas, que la gente identificara, para hacerlas sus candidatos. Un amigo de ella la recomendó y fue así como la contactaron.

“Yo creo que Dios tiene un camino para cada uno de nosotros y tiene sus formas de hacer que las cosas pasen, así que esto fue como un llamado para decirme que tengo que trabajar más por la gente”, expresa la actriz.

Hija de un médico dedicado a la cirugía plástica en la región fronteriza Tijuana-San Diego-California, Casas Valdés afirma que una de sus primeras acciones será habilitar consultorios populares donde la gente vaya a atender sus enfermedades. Su papá ya se ofreció como voluntario.

“Es increíble ver que haya diputados que se pasan los tres años abajo del aire acondicionado y levantando la mano, cuando sí hay dinero para ayudar a las personas; pero nada más se preocupan por sí mismos y no se dan cuenta que la gente nos contrata para hacer un trabajo que los beneficie”, afirma.

Aunque reconoce no saber nada sobre procesos legislativos, dice que se está preparando para tomar protesta como diputada el 1 de octubre próximo.

Antes de esto, asegura, odiaba la política y a los políticos. Ahora, sin embargo, espera hacer un buen papel que le permita apoyar a más personas.

“Yo veo que hay gente, hasta de mi propia familia, que siempre ha estado metida en la política y no le dan nada, ninguna oportunidad, nunca la hacen candidata ni nada. Ahora me tocó esto y por algo será”.

A Casas Valdés  le gustaría ser, después, presidenta municipal de Tijuana. “Y ya entrada, por qué no, hasta la primera mujer presidenta (de México)”.

Síguenos en twitter y facebook

Por favor déjanos tu comentario