IZQUIERDA

El PRD y Morena van separados a nueva 'guerra' energética

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Tras perder la "batalla" legislativa contra la aprobación de la reforma energética, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) dicen tener un objetivo común: frenar a través de una consulta popular que se realice en 2015 las nuevas normas impulsadas por el presidente Enrique Peña Nieto. 

Sin embargo, las dos fuerzas de izquierda advierten que seguirán sus propias estrategias para promover este ejercicio, a pesar de que algunos activistas y líderes sociales los han llamado a unir esfuerzos. 

El más reciente exhorto en ese sentido provino del sacerdote Miguel Concha, director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, quien a principios de este mes pidió a los dirigentes de ambos partidos que impulsen una sola consulta, argumentando que con ello se beneficiará a la ciudadanía, no a una sola organización. 

"Los sujetos de esta consulta somos los ciudadanos, no es de organizaciones civiles ni sociales, tampoco de partidos", dijo. 

El dirigente del PRD, Jesús Zambrano, señaló al respecto este lunes que su partido tiene "disposición" de hablar del tema con otras fuerzas, siempre y cuando éstas también sean partidarias de "sumar esfuerzos". 

"No tengo ningún empacho, ningún problema en sentarme con quien sea, del partido que sea, que esté dispuesto a sumar esfuerzos en este sentido. No ha quedado por el PRD, lo han visto muy bien", señaló en rueda de prensa.

Un día antes, sin embargo, el fundador de Morena, Andrés Manuel López Obrador, se pronunció en contra de hacer acuerdos con el PRD, argumentando que éste "abrió la puerta" a las reformas de Peña Nieto por medio de convenios como el Pacto por México.

"Ahora se rajan las vestiduras diciendo que cómo se reforma la Constitución y las leyes para privatizar el petróleo, pero ellos cometieron el grave error", dijo a periodistas.

López Obrador fue candidato presidencial del PRD en 2006 y 2012, y en septiembre de ese año se separó del perredismo para impulsar el intento de Morena por convertirse en partido político. 

Desde 2013, cuando inició la discusión de la reforma energética, algunos líderes sociales llamaron al PRD y a Morena —que entonces buscaba su registro como partido— a unir fuerzas contra las propuestas presidenciales, que abren el sector a la inversión privada nacional y extranjera. 

Entonces, el PRD también afirmó estar abierto al diálogo y Morena señaló que seguiría su propia estrategia.

Actualmente, ambos partidos recaban firmas para que una consulta popular en la materia se lleve a cabo en 2015. Para ello, cada una necesitaría reunir el apoyo de al menos 2% del electorado, lo que equivale a alrededor de 1 millón 600,000 personas.

Las leyes mexicanas permiten que en un mismo año se realicen dos o más consultas, siempre y cuando cumplan con los requisitos. Uno de ellos es que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dé el visto bueno para que el ejercicio se celebre.

La SCJN debe determinar si el tema de las consultas es constitucional o no. Al respecto, algunos partidarios de la reforma energética dicen que ésta no puede sujetarse este instrumento porque tiene que ver con los ingresos del Estado, lo cual la Constitución establece que no puede ser consultado.

Los preparativos para estas consultas deberán intensificarse a principios de 2015, cuando también coincidirán con los preparativos de cada partido para las elecciones de ese año.

En estas contiendas se renovará la Cámara de Diputados a nivel federal, mientras que a nivel local se elegirán cientos de pueestos en 17 entidades. Entre ellas, habrá nueve gobiernos estatales en juego.

Analistas consultados en julio consideraron que en estos procesos electorales el PRD y Morena competirán por definir cuál de los dos representa la principal fuerza de la izquierda.

Una encuesta reciente elaborada por Grupo Reforma da al PRD el 16% de las preferencia electorales en la renovación de la Cámara baja, por 7% de Morena; también muestra que el 10% de los electores que se autodefinen como perredistas votarán por Morena en las elecciones de 2015.

Este estudio sugiere también la necesidad para Morena de marcar distancias frente al PRD, pues 29% de los encuestados ubica al PRD como el partido más cercano a Andrés Manuel López Obrador, por sólo 13% que lo coloca como más cercano a Morena, el partido que este tabasqueño fundó y que recientemente obtuvo su registro.

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