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Opinión: Viejos políticos + viejos medios = conservadurismo

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Por Fausto Pretelin  @faustopretelin
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NOTA DEL EDITOR: Fausto Pretelin Muñoz de Cote es editor de la sección Global del periódico 24 Horas, visitante permanente de parques temáticos, profesor de Política condimentada con marketing y colaborador de la revista Life & Style, que al igual que ADNPolitico.com es parte de Grupo Expansión.

Además, es autor del libro "Referéndum Twitter", de pronta publicación, y del blog www.faustopretelin.com


Si el disfraz ideológico de la decisión electoral es el del referéndum entonces la primera derivada es: "Sí" o "No" a Peña Nieto; la segunda derivada es: "Sí" o "No" a Televisa, y, finalmente, la tercera derivada es: "Sí" o "No" a los jóvenes. Error.

A la primera derivada, si le agregamos algunos gramos de objetividad, tendríamos que incluir al sistema de partidos; a la segunda derivada le faltan los periódicos y estaciones de radio cuya visión de editorialistas y comentaristas, respectivamente, son tan anquilosadas como repetitivas (desde hace 40 años). Resueltas las dos derivadas, ahora sí pensemos en los jóvenes.

Los viejos políticos se dan cuenta que viven en un país de jóvenes. ¡Vaya descubrimiento! La edad biológica sin inteligencia se convierte en el peor enemigo del ser humano porque lo envejece súbitamente. Conservadores son López Obrador, Vázquez Mota y Peña Nieto. ¿Alguna duda? Los próximos seis años seremos gobernados por el conservadurismo. ¿Ni modo?

La grilla conservadora no les ha permitido abrir el censo poblacional y mucho menos asomarse a las reformas liberales, por ejemplo, de la Unión Europea; leen periódicos cuyos principales editorialistas tienen más de 60 años (y siempre escriben lo mismo, en ocasiones simplemente cambian de ubicación las comas); escuchan estaciones de radio donde los conductores forman parte del club de la nostalgia; viven en los paradigmas del siglo pasado. Que si Echeverría, que si López Portillo, que la reforma de Reyes Heroles. Que los años de gloria. La resistencia al cambio, también, ha sido por conveniencia.

La resistencia a los cambios proviene de un perfume seductor llamado conformismo (conservadurismo). El más joven de los candidatos, Enrique Peña Nieto se declaró, sin pena alguna, el miércoles pasado, "Conservador". Así, con mayúscula, para que no quede la menor duda.

Al abrir el censo de población de 2010 se puede confirmar que el 26.8% de la población mexicana se encuentra en el rango de edades entre los 15 a 29 años.

La edad promedio del gabinete propuesto por López Obrador es de 63 años. Si regresamos al censo poblacional de 2010 nos daremos cuenta que el porcentaje de la población que tiene 60 años y más, es el 9.1%. ¿En verdad le interesan los jóvenes a López Obrador si eligió un gabinete en el que excluyó a jóvenes? Por supuesto que no y él, se ha cansado de comprobarnos su conservadurismo. ¿Recordamos la alianza con Norberto Rivera cuando fueron vecinos en el zócalo? ¿Acaso incluye en sus discursos las palabras "aborto", "homosexuales", "píldoras del día después", como sí lo hace con las palabras "corrupción", "mafia", "los de arriba"?

¿Nos vienen a vender la percepción de que López Obrador es "progre"?

Curiosamente, López Obrador se percató que vive en un país de jóvenes en el momento en el estudiantes de la Ibero increparon al joven conservador que se rodea de dinosaurios (exceptuando a Luis Videgaray), Enrique Peña Nieto.

A partir del 11 de mayo La Jornada ha tratado de industrializar percepciones que correlacionen a las marchas juveniles en contra de Peña Nieto con el perfil progre e incluyente de López Obrador. Oportunismo editorial.

¿En verdad el sentido monotemático de las marchas es Televisa? ¿Y los medios articulados por dinosaurios del pensamiento?

Insisto, la edad biológica sin inteligencia se convierte en el peor enemigo del ser humano porque lo envejece súbitamente.

Para pensar en el referéndum Televisa, tenemos que incluir a una decena de medios.

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