TIARÉ SCANDA

Opinión: La protesta, el derecho a la catarsis postelectoral

Print Comments

Por Tiaré Scanda  @tiare_scanda
   0 Comentarios

NOTA DEL EDITOR: Tiaré Scanda es actriz de cine, teatro y TV. Participa actualmente en la telenovela "Por ella soy Eva”. Es autora del monólogo “Con la P en la frente” y otros espectáculos de cabaret, conductora de la Feria de Derechos Humanos de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y vocera de Save The Children México.


Escuché las noticias en el radio porque no me daba el estómago para ver cómo le entregaban a ese señor, el licenciado Enrique Peña Nieto, la constancia de presidente electo.

Como cuando amanece muy nublado y luego llueve, así de predecible fue el fallo del Tribunal Electoral respecto a la validez de la elección presidencial. Fallo o falla, según se quiera ver. También esperábamos de Andrés Manuel exactamente la reacción que tuvo: no aceptar la decisión del Tribunal e invitar a la desobediencia civil que, confieso, a mí no me queda del todo clara. ¿Qué tipo de actos de inconformidad pueden tener algún impacto positivo en que no se consume nuestra desgracia electoral?

Ha habido muchos manifestantes afuera del edificio donde los siete magistrados  tomaron de manera unánime la polémica decisión que ya todos sabíamos que iban a tomar, y desestimaron las pruebas que presentó la izquierda, quién sabe qué tan contundentes y sobre todo qué tan bien fundamentadas.

Eso era crucial para salir con vida del laberinto de las leyes mexicanas. Independientemente de las posibles simpatías de los magistrados con algunos militantes del PRI, si la izquierda hubiera tenido de su lado pruebas irrefutables con validez legal, más allá de que nosotros creamos que son argumentos ciertos –porque presenciamos, por ejemplo, el exceso de publicidad del PRI y el Verde cada vez que manejábamos por la ciudad o íbamos al cine y abucheábamos sus  horribles spots pro-pena de muerte antes de las películas para niños–. Si las pruebas hubieran sido irrefutables, el Tribunal no nos hubiera podido dar la terrible noticia de que, oficialmente, el presidente electo es EPN, ni tendrían el descaro de decir que “los comicios fueron libres y equitativos”.

El #YoSoy132 hizo una #MarchaFúnebre por la muerte de la democracia. Habrá otras y AMLO está convocando a la gente al Zócalo de nuevo. En Twitter circula el hashtag #PeñaNietoPresidenteImpuesto, y algunos hasta hablan de hacer la revolución armada. ¡Como si nos hiciera falta más muertos!

Tratando de ver el lado positivo de esta situación, el hecho de que tantos millones de mexicanos tengamos en EPN un enemigo común puede resultar en un factor de unión para los ciudadanos.

Tendremos que aprender a respetar nuestras diferencias para así sobrevivir juntos a nuestro nuevo presidente impuesto, digo, electo. Si permitimos que el odio entre mexicanos siga creciendo por pertenecer a un partido u otro, a una clase social u otra, o por cualquier razón, nunca vamos a poder construir la tan anhelada democracia. ¿Cómo va a gobernar el pueblo si en vez de ser uno solo, unido, está conformado por varios grupos que se desprecian entre sí?

Veo casi imposible sacar a EPN de Los Pinos en los próximos seis años. Habrá quien me llame “Mujer de poca fe”. Yo pienso que estoy siendo realista. La fe la tengo puesta en nosotros; en nuestra capacidad de transformarnos y de no dejar que nuestros actos cotidianos sean guiados por nuestro lado más oscuro, sino por el otro, el trabajador, creativo, solidario, inteligente.

Lo que ha pasado hasta ahora es un gran avance: hay conciencia. Hay interés. Antes no lo había. Confieso que me dan un poco de envidia los desobedientes organizados que están protestando por doquier. Aunque eso no cambie el fallo del TEPJF, los está transformando a ellos por dentro, y por sí mismo eso es valioso. Además, al manifestarse, están ejerciendo un derecho y haciéndole saber a EPN que va a ser observado de cerca.

Afortunadamente, el equipo de AMLO insiste en que la lucha ha sido y seguirá siendo pacífica. Y así tiene que ser para lograr algo positivo a partir de toda esta movilización social que ha despertado tantas conciencias.

Lo que también es cierto es que tenemos derecho a una catársis, así que les paso el siguiente tip que un muchacho con visión empresarial puso en Twitter:

“Sería un negocio millonario hacer piñatas de Enrique Peña Nieto”.

Síguenos en twitter y facebook

Por favor déjanos tu comentario