FERNANDO RODRÍGUEZ DOVAL

Opinión: Segunda vuelta para lograr una Presidencia fuerte

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Por Fernando Rodríguez Doval  @ferdoval
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NOTA DEL EDITOR: Fernando Rodríguez Doval es diputado federal de la LXII Legislatura por el Partido Acción Nacional, y hoy presentó una iniciativa de reforma para establecer una segunda vuelta en la elección presidencial. 

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El día de hoy presenté una iniciativa de reforma constitucional para incorporar el sistema de segunda vuelta para elegir al Presidente de la República. A continuación explicaré algunos de los elementos por los cuales creo en la necesidad de retomar esta propuesta que fue presentada originalmente por el presidente Felipe Calderón en diciembre de 2009.

Nuestro país ha experimentado en los últimos años un profundo proceso de transformación democrática. Hemos transitado de un sistema de partido dominante casi único a un sistema multipartidista en el que existen por lo menos tres partidos con altas probabilidades de vencer en una elección federal.

Esta creciente competitividad electoral se ha reflejado en los márgenes estrechos entre los dos candidatos punteros en las últimas elecciones presidenciales. De igual manera, hemos visto en las últimas cuatro elecciones presidenciales que el ganador lo ha sido sin contar con el respaldo de la mayoría absoluta de la población (50% + 1).

Las reducciones en el margen de victoria y en el porcentaje de votos a favor del candidato ganador han originado cuestionamientos sobre la legitimidad de aquellos que resultan electos Presidentes conforme a las reglas actuales, que reconocen como ganador a aquél que cuente con un voto más que el rival más cercano.

Tales cuestionamientos generan un clima de inestabilidad y polarización entre la población, así como una percepción de vulnerabilidad y debilidad del Ejecutivo federal electo.

La figura de la segunda vuelta electoral consiste regularmente en que una vez celebrada la primera vuelta electoral –en la que participan todas las fuerzas políticas– si ningún candidato obtuvo el 50% más uno de los votos, se lleva a cabo una segunda vuelta en la que sólo participan los dos candidatos que más votos recibieron. De esta manera, se garantiza que el candidato que gane cuente con el apoyo de la mayoría absoluta de los electores.

La segunda vuelta electoral presenta múltiples ventajas. Algunas de ellas son:

1)  Garantiza que quien resulte electo no sea un "perdedor Condorcet", término que en la ciencia política designa a la alternativa que perdería con todas las demás en competencias binarias, es decir, a la menos preferida en un enfrentamiento uno a uno pero que, en cambio, en una elección múltiple puede resultar vencedora.

2)  La segunda vuelta permite que los electores revelen no sólo sus primeras preferencias sino también sus segundas preferencias, y puedan votar por ambas. Actualmente, sin segunda vuelta, suele ocurrir que  el votante se encuentre ante el dilema del voto útil o estratégico, es decir, de votar no por su opción preferida, sino por su segunda preferencia con tal de evitar que gane el candidato que menos desea.

De esta manera, con segunda vuelta el votante satisface plenamente su orden de preferencias, aumentando su libertad de elección y expresión y reduciendo su nivel de frustración política.

3)  La segunda vuelta fortalece el mandato del Presidente electo, que recibe el apoyo de más de la mitad del electorado, evitando polarizaciones o crisis de legitimidad democrática.

4)  El balotaje propicia la negociación entre las distintas fuerzas políticas y la formación de alianzas electorales para la segunda vuelta, las cuales suelen traducirse en coaliciones legislativas que permitan la gobernabilidad y la construcción de mayorías parlamentarias.

5)  La segunda vuelta favorece a posturas políticas más centradas, moderadas y cercanas al votante mediano. Las posturas más radicales, que ciertamente tienen derecho a existir en un régimen democrático y, encuentran su justa dimensión en la primera vuelta, mientras que en la segunda vuelta los dos candidatos finalistas acercarán sus propuestas al punto del espectro político en donde se encuentra la mayoría de la población.

Precisamente por las ventajas que conlleva la implementación del sistema electoral de mayoría absoluta con segunda vuelta, éste ha sido adoptado por la gran mayoría (67%) de los países en los que el presidente es electo directamente.

La segunda vuelta, por lo tanto, resultaría un mecanismo muy útil para la vida institucional mexicana, al permitir una mayor civilidad y menos crisis políticas de legitimidad.

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