OPINIÓN

@ChumelTorres: Legalizar sería un pequeño golpe al narco

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Por Chumel Torres  @ChumelTorres
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Chumel Torres es twitstar, ingeniero... y se dice "príncipe de los nerds".


El vecino del norte ya lo hizo, Colorado y Washington legalizaron el consumo de marihuana (¿mariguana? Me vale, es mi columna y le voy a decir marihuana) y mis amigos en México están muertos de celos.

Poco a poco, el tema va burbujeando como agua en el bong entre los círculos mediáticos. Y es bastante palpable como el tema se acerca, hasta los escritorios de los jefes de estado que pueden (y, francamente, tienen qué) tomar cartas en el asunto.

De manera que como todo cronista del acontecer mexicano que se respete, inhalo, aguanto el aire y les echo en la cara lo que opino al respecto. Tsssss.

¿Recuerdan cuando estaban chiquitos y tenían un vecinito o amiguito al que sus liberaloides padres dejaban jugar hasta muy tarde o con cerillos o tenía una navaja o el cassette de Nintendo al que a ustedes no los dejaban jugar?

Pues esto es un poco lo que pasa en la cuestión de la marihuana en América. Mientras algunos estados de la Unión Americana van cediendo a los “humazos”, a México (¿Estados Unidos Mexicanos?) y Latinoamérica nos meten temprano a cenar vegetales y hacer la tarea.

Esto trae eslabones rotos entre países y la ONU ya llamó la atención al respecto.

Y con justa razón: si es legal en Estados Unidos de algún lado la tienen que sacar ¿no? Y como da la casualidad de que México es la tiendita perfecta, se vuelve una gran demanda de algo que cruzando la banqueta es legal por algo que acá estamos luchando por combatir. Lo raro es que Obama empieza la legalizada en su país y en el nuestro se arranca con su Rápido y Furioso y la Iniciativa Mérida, metiendo armas sin matricular para los carteles y dándole 15 millones de dólares a Chihuahua para el combate al narcotráfico. ¿Contradictorio? Por supuesto: es como pedir una pizza y dispararle al repartidor.

En este tren de pensamiento, el razonamiento que sigue es: “Pues legalicen, así se evita mucho derramamiento de sangre”; pero entonces uno piensa ¿legalizarla reduciría la violencia?

Vamos a ponernos claros: la marihuana es el menor de los negocios de los grandes capos del narcotráfico, todos sabemos que la lana viene de la coca y ese no es el tema aquí. Les explico con un ejemplo que raya en lo cómico:

El 18 de octubre de este año, el Ejército mexicano anunció el aseguramiento de 105 toneladas de marihuana con un valor aproximado de 340 millones de dólares, que pertenecían al cártel del Pacífico y que se intentaba introducir a EU. Si bien este decomiso fue descrito por autoridades mexicanas como "histórico", si se toma en cuenta la cifra de 20,000 millones de dólares de ventas anuales, constituye menos del 2% de las ventas obtenidas por los cárteles mexicanos de la droga. (Aquí es donde nos preocupamos).

La marihuana encuentra su nicho en el narcomenudeo, es decir, en las colonias, ventas de cantidades tan insignificantes que ni siquiera se tiene tipificado como delito en México el que te cachen fumando mota en la calle. De manera que los balazos, los secuestros, los rafagazos y descuartizados no los hace “El Patas”, ese es solo un vendedor de migajas de los meros machines, los que salen en las noticias. Ustedes saben quiénes son.

Pero ahora vamos con lo que sí me preocupa. Y mucho.  Y eso es que históricamente el hombre no ha podido con las adicciones, vean al whisky, por ejemplo.

Al Capone y otros gangsters eran los narcos de antes, traficando con tabaco y whisky, pero la demanda fue TAN grande, que se doblaron las manos y lo que antes era motivo de balazos, hoy se compra en los Oxxos. De manera que un movimiento así, a un capo solo le quitaría la matrícula de “Más Buscado” y le pondría una corbata de “Señor Empresario” y de criminales que salen en revistas ya tenemos bastante de criminales ¿verdad, Slim?

El problema aquí es verlo como marco legal; fumar marihuana es como andar ebrio, eso se entiende, su consumo compromete la toma de decisiones de manera que en estados como Arizona u Oregon están batallando con empleados que llegan “arriba” al trabajo o que manejan bajo los efectos de la sustancia.

Pero es que, el chiste aquí es que uno de los principales argumentos es : “la mota hace menos daño que el cigarro”, falso, el humo involuntario es más dañino para las células que el del cigarro y se ha encontrado que se aloja en las cortezas cerebrales de los adolescentes que la consumen. Sí. Son más estúpidos.

Y legalizando su consumo pero “crear organismos para evitar las adicciones”, como dice el expresidente Ernesto Zedillo, me lleva a pensar en la efectividad de los sistemas de salud mexicanos y ps ni pa’ qué quieren meterse ahí.

Sin embargo, veo que el consumo de hierba crece más y más sin que pueda o no evitarlo, y no es mi intención, mi postura siempre ha sido: fuma si quieres, pero no me digas que reducirá la violencia, que es más sana que el cigarro, que no pasa nada y que legalizarla será mejor. Es decir: dale, pero no me vendas que es bueno.

Veremos qué pasa en este tema, yo también quiero que se acabe la violencia (palabra de Chihuahuense), también quiero que no haya más crimen, yo también quiero que no nos de miedo una troca polarizada, pero también quiero dejar de comprarles caramelos a los señores que tienen su dedo en el culo de mi país. No me odien.


 

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Chumel Torres

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